martes, 23 de junio de 2015

El idioma de las vacas


Yo soy una vaca, vivo en un corral, pero no siempre he vivido aquí, cuando era pequeña mi mamá siempre me dijo que yo era alguien importante, me dijo: tu cambiarás al mundo; y yo me ponía toda emocionada y felíz.
Los días eran todos iguales, me traían el agua y salía a veces a pastar con mis demás compañeras vacas.
En ocasiones cuando regresábamos de pastar ya no las volvía a ver. Dicen que se mueren, se sacrifican por los humanos, me comentaba Muu, pero yo creo que no era un sacrificio sino un asesinato.
Un día un chico nuevo entró a trabajar, era muy callado, nunca hablaba con sus demás compañeros y siempre tenía una cara larga. Nos cuidaba y a veces se ponía a cantar. Un día cuando se le cayó el agua del contenedor yo le dije: Mierda! (pues no me gusta mojarme las patas). A lo que el respondió: Disculpa, ¡pero no tienes que ser tan grosera!.
El muchacho me podía entender, y a todas las demás también. Por eso nunca hablaba con nadie de los humanos, porque el sólo hablaba el idioma de las vacas.
Un día el se acercó a mí y me dijo: Vaca, yo sé que tu eres especial, eres sagrada, pero las demás no lo saben. Tengo que sacarte de aquí antes de que te maten. Esto es lo que haremos...

jueves, 26 de marzo de 2015

La palabra mágica

Había una vez una niña indígena que se avergonzaba de sus raíces, cada vez que iba a la escuela se burlaban de ella diciéndole indita y ella no hacía más que llorar. Su papá siempre le dijo que cuando se sintiera triste pronunciara la palabra mágica Kiilbajchaak y cosas extraordinarias pasarían. Pero al ser una palabra maya, ella jamás se atrevía a decirla.
Una noche se atrevió a decir la palabra mágica en un sueño y descubrió que tras decirla, el cielo retumbaba con truenos y se caía
de tanta lluvia.
La mañana siguiente, un comienzo nublado, pues había llovido toda la noche. Durante el receso sus compañeritos la molestaron de nuevo, frente a ellos un enorme charco. Al recordar su sueño de la noche anterior, pensó, si en mis sueños puedo hacerlo seguro aquí también. Y dijo a todo pulmón Kiilbajchaak. Entonces el agua del charco se alzó en un remolino que después salpicó frente a ellos.
Nicte Ha se reía a carcajadas de ver a sus compañeros empapados, repitió la palabra mágica, con una sonrisa en su rostro y una tormenta se hizo presente asustando a todos los niños que jugaban afuera en el recreo.Nunca más volvieron a molestarla.

sábado, 21 de febrero de 2015

El hada verde

Había una vez un hada verde, toda verde con destellos ocre, se confundía con la alfombra de hojas secas que decoraban los parques en otoño. Ella y las demás hadas se sentaban en las ramas de los árboles a observar a las parejas. Un día el hada verde miraba como una de sus amigas hadas lanzaba polvos mágicos sobre una pareja de enamorados, el hada bailaba felíz, mientras el polvo estelar envolvía de color tornasol al hombre y a la mujer. Entonces cuando el hada volvió a la rama con las demás, el hada verde le preguntó: ¿Por qué les lanzas tan pocos polvos mágicos? Creo que deberías darles más. Entonces su amiga le respondió: Les dí polvos para un año, que es lo que les durará el amor.